Usted está aquí : Portada del sitio > Departamentos > Lengua y Literatura Española > En la muerte de Mario Benedetti
Publicado : 19 de mayo de 2009

En la muerte de Mario Benedetti

Adiós al poeta del compromiso

El domingo 18 de mayo de 2009 fallecía en Montevideo el gran poeta uruguayo Mario Benedetti, uno de los grandes autores en lengua castellana.

BIOGRAFÍA Y OBRA

Escuchemos la voz de Mario Benedetti recitando uno de sus poemas: No te salves

Programa especial de El ojo crítico de Radio 1 sobre Benedetti emitido el 18 de mayo:

Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920, en Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó, República Oriental de Uruguay, pero su familia se trasladó a Montevideo cuando sólo tenía cuatro años. Cursó la primaria en el Colegio Alemán de Montevideo, donde comenzó a escribir poemas y cuentos. Debido a problemas económicos de la familia pronto tuvo que trabajar, de manera que sólo pudo completar sus estudios secundarios como alumno libre. Ese contacto tan temprano con el trabajo, le permitió conocer a fondo una de las constantes que registra su literatura: el mundo gris de las oficinas burocráticas de Montevideo. Entre 1938 y 1941 residió casi continuamente en Buenos Aires. Allí vivió largo tiempo trabajando en una editorial. En 1946 Benedetti se casó con Luz López Alegre.

De regreso a Montevideo, dirigió en 1948 la revista literaria Marginalia, que duró hasta el año siguiente, fecha en que pasa a formar parte del consejo de redacción de la revista Número.

También en 1949, Benedetti publicó su primer libro de cuentos, Esta mañana, y un año más tarde, los poemas de Sólo mientras tanto. En 1953 apareció su primera novela, Quién de nosotros. Entre 1954 y 1960 ocupó tres veces la dirección literaria de Marcha, la revista más influyente de la vida política y cultural del Uruguay y una de las más importantes de América Latina. Fue clausurada en noviembre de 1974, después de sufrir numerosas suspensiones tras el golpe de estado de 1973. Con Poemas de la oficina, publicado en 1956, Benedetti influenció a los poetas de su generación sobre todo por el tono conversacional.

En 1957 viajó por primera vez a Europa. En ese mismo año, en el ámbito continental se produjo un acontecimiento que marcó no sólo a Mario Benedetti sino a todos los intelectuales latinoamericanos: la Revolución Cubana. Este hecho fue fundamental para el desarrollo literario y político del escritor uruguayo. Como él mismo declaró, le hizo mirar a América Latina cuando la mayoría de los intelectuales vivían deslumbrados por lo europeo. En 1966 visitó por primera vez Cuba y, entre1968 y 1971, trabajó en Casa de las Américas, institución cultural cubana.

En 1959 publicó el libro de El país de la cola de paja. Con su novela La tregua, que apareció en 1960, Benedetti adquirió importancia internacional. En 1973, ante el golpe de

JPEG - 6.2 KB
Dedicatoria manuscrita del recopilatorio Inventario Uno

estado en su país, se vio forzado a salir de Uruguay. Inició un exilio de 12 años y vivió en Argentina, Perú, Cuba y España.

Su extensa obra abarcó los géneros narrativos, dramáticos y poéticos. Asimismo fue autor de ensayos y su voz recitando sus poemas fue grabada en varios casetes y cds en compañía de Daniel Viglietti o en solitario. Suma en total mas de sesenta obras, entre las que destacan la novela Gracias por el fuego (1965), el ensayo El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974), los cuentos de Con y sin nostalgia (1977) y los poemas de Viento del exilio (1981). En 1987 recibió el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional por su novela Primavera con una esquina rota. Sus libros más recientes son Despistes y franquezas (1990), Las soledades de Babel (1991), La borra del café (1992), Perplejidades de fin de siglo (1993) y su más reciente novela Andamios (1996). Su obra poética completa ha sido recogida en Inventario Uno (1950-1985) e Inventario Dos (1986-1991) y sus cuentos en Cuentos completos (1947-1994).

LA MÚSICA HECHA CANCIÓN

A partir de 1970 la obra poética de Mario Benedetti ha sido a menudo rescatada por numerosos cantantes y cantautores de habla hispana. Remonta precisamente a 1970 la primera vez que un poema de Mario Benedetti se hizo canción, cuando Numa Moraes, músico uruguayo, musicalizó «Cielo del 69», una de sus Letras de emergencia (1973) («Mejor se ponen sombrero / que el aire viene de gloria / si no los despeina el viento / los va a despeinar la historia»). Pero sólo tras la colaboración con Alberto Favero, de la que surgió el disco Nacha canta a Benedetti (1972), los poemas de Benedetti comienzan a popularizarse verdaderamente, quizás porque las canciones están más al alcance de todos, las escuchan los demás, mientras la poesía siempre es destinada a una minoría de usuarios. En esa ocasión fueron retomados sus primeros poemas y, especialmente, los de la oficina. Recordemos Te quiero, que es una «canción de amor militante transida de emoción juvenil» («Tus manos son mi caricias mis acordes cotidianos / te quiero porque tus manos / trabajan por la justicia». Paoletti, 1995:189).

Colaboración semejante la tuvo Benedetti con Daniel Viglietti, otro cantautor uruguayo y personaje clave desde el punto de vista político, cultural y musical en la transformación del Uruguay a partir de 1968. A dos voces (1978) es el resultado del trabajo llevado a cabo entre Benedetti y Viglietti. Las canciones son en su mayoría de denuncia política y crítica social.

En 1985 llega El Sur también existe, con música de Joan Manuel Serrat y letra de Mario Benedetti, y en algunos casos de Benedetti y Serrat, que abarca diez composiciones, de las cuales algunas han nacido como canciones -la que da el título al LP y «Una mujer desnuda y en lo oscuro», por ejemplo- y otros son adaptaciones de poemas previos de Benedetti. Los temas son de lo más variado: la reivindicación político-social («El Sur también existe»), el canto de la esperanza («Vas a parir felicidad»), lo cotidiano («Testamento de miércoles»), la descripción del paisaje del exilio cubano («Habanera»), la ironía («Los formales y el frío»), el discurrir a lo largo de la vida («Currículum»), etc. Aquí también hay crítica social, el tema de las injusticias, la desigualdad entre los hombres, pero no faltan referencias al amor. Ese amor que, casi a escondidas, trasluce en las canciones de Serrat como en los escritos de Benedetti. El amor como un territorio inevitable en nuestras vidas, pero nunca patético.

Para terminar esta semblanza dejamos aquí la letra de dos hermosos poemas suyos, El sur también existe y Te quiero que fueron musicados respectivamente por Joan Manuel Serrat y Nacha Guevara, cuyos vídeos también podéis ver.

Disfrutemos del legado de este gran poeta, inmortal como todos los grandes genios, gracias a su obra.

TE QUIERO

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Con su ritual de acero

sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventanas navideñas
su culto a dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recorre el fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras que el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohíbe
con su esperanza dura
el sur también existe

con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
son su gesta invasora
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el sur también existe

con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el sur también existe.


Documentos adjuntos